jueves, 28 de octubre de 2010

De pimientos, comida rápida y maños...

Buenas!!!!

Alguien escucha "Hoy empieza todo" en Radio 3 por las mañanas? El programa está estupendo... Y como decía Ángel Carmona (el presentador) en uno de sus cortes del año pasado, "estoy viendo la película, la estoy viendo...". Y en esa forma, estoy viendo la luz, en algún punto no sé a qué distancia, pero la estoy viendo!

Y al grano...

PIMIENTOS (y aplicaciones)!

En casa nos encantan los pimientos, así que suelo comprar para acompañar, asar, freír... Y bueno, una semana en el súper al que voy tenían un montón de pimientos del piquillo naturales. Nunca los había visto (lo sé, lo sé, no tengo demasiada experiencia con la cocina/comida), y son taaaan bonitos que me compré muchísimos. A lo que me dediqué a prepararlos de todo tipo, y aprovecharlos en otras comidas!


COMIDA RÁPIDA: pasta con mejillones...

Uno de los aprovechos rápidos para comida - y suficientemente consistente pero ligera para comer en el trabajo - es pasta, preparada con algo de gracia; por ejemplo, unos mejillones. Intento tener en casa algunos congelados, que salen muy buenos, rápidos para descongelar y ricos para mezclar...

Ingredientes (2 personas)

Un buen puñado de mejillones cocidos (en mi caso, congelados)
1 pimiento del piquillo
1/2 cebolleta (si es pequeña, una entera. Dejar parte verde que le da un toque)
1 - 2 dientes de ajo
1 zanahoria mediana
Un huevo cocido (10 minutos con agua y sal)
Pasta, dos buenos puñados. En este caso, unos lazos!
Aceite, sal, un chorro escaso de vino blanco


Preparación

Picar la cebolleta y el ajo, y poner a pochar en una sartén con un buen fondo de aceite. Ir cortando el pimiento y la zanahoria, una vez pelada, y dejar pochar también. Añadir un chisco de sal (al gusto), un chorro de vino blanco, escaso, y seguir haciendo.


Mientras, ir cociendo la pasta, al dente...

Cuando la verdura esté bien hecha, con la cebolleta blanda, añadir los mejillones y remover, dejándolo 1 - 2 minutos para que calienten. Finalmente, picar el huevo cocido y añadir la pasta. Remover de nuevo y dejar otro minuto al fuego, para impregnar bien los sabores... (y después meter en un tupper ;D).



HOJALDRE DE VERDURAS

Ingredientes

1 plancha de hojaldre
1/2 cebolleta (o 1 si es grande)
1 diente de ajo
1 pimiento del piquillo, cortado en tiras grandes
Aceite, sal
Albahaca fresca
Un poco de queso rallado

Preparación

Otra receta rápida!
Horno a 180-190ºC. Estirar la masa de hojaldre en un molde, o sobre papel albal en una bandeja de horno, aceitado primero para que la masa no se pegue. Pincharlo con un tenedor, para que no hinche mucho.

Picar en juliana la cebolleta y el ajo, y hacer en una sartén con un buen chorro de aceite. Añadir el pimiento y dejar hacer hasta que la cebolleta esté blanda, añadiendo un poco de sal al gusto.

Una vez hecha, ir distribuyendo la cebolleta y la sartén sobre el hojaldre, aprovechando también todo el aceite. Añadir unas hojas de albahaca, espolvorear algo de queso, y al horno! Unos 15 - 20 minutos, hasta que el hojaldre esté dorado...

Sale un apaño delicioso, con un aire a focaccia y rápido (qué obsesión últimamente).

(y sí, lo reconozco: estaba haciendo galletas ese día, de ahí los moldes... galletas everywhere!).

Lo dicho, aproveché al máximo los pimientos sin duda! Y qué tienen que ver los maños?

Este año con el tema del máster he estado 5 veces en Zaragoza (nunca antes! y tendré que volver), y hasta esta última visita no paré para hacer turismo... MacGregor se vino conmigo, y además bajamos a Teruel! Zaragoza ya me gustaba, cada vez que paso por allí más, la verdad! Está preciosa, y se huele, se escucha (ese Cierzo). Y por cierto, qué plana es (no hay ni una cuesta)... En Teruel visitamos a una amiga, una de las personas más riquiñas que te puedas encontrar; no nos veíamos desde nuestra boda!

Resultado? Un fin de semana estupendo, y que vamos a volver... me han prometido comilonas por allá! Aquí queda un collage, no de la ciudad, pero sí de que el viaje valió la pena...

Lo dicho, pimientos, comida rápida y maños! Y debería ir para cama, pero qué gusto escribir el blog, leeros en los demás y seguir por aquí... Bicos!!!!


viernes, 22 de octubre de 2010

Y por fin... Cookies!!!!

Lo prometido es deuda...

Por fin, después de muchas pruebas, me quedo con esta receta de cookies... de el monstruo de las galletas, impresionantes! (como dije en la entrada anterior). Algún día espero ser una buena experta en la cocina, mientras tanto voy esperando: galletas, galletas, y a disfrutar!!!!!


COOKIES!!!!

Ingredientes (unas 20 - 30 galletas)

115 g mantequilla
100 g azúcar blanco
110 g azúcar moreno
1 huevo
1 cucharada pequeña de vainilla
125 g harina
100 g copos de avena
1 cucharada pequeña de levadura
175 g gotas de chocolate negro, o chocolate en trozos
55 g chocolate con leche
90 g nueces troceadas
Una buena pizca de sal

(Notas: chocolate, al gusto; en mi primera prueba sustituí el chocolate con leche por blanco, que era lo que había en casa. Y por cierto, curiosamente estaba intentando consumir unos copos de avena por ahí sueltos).

Preparación

Moler los copos de avena, al gusto! Yo los dejé a medias, siempre me ha gustado la textura que tienen.

Horno, a 180º - ir calentando.

Mezclar el azúcar con la mantequilla en un bol, que cojan textura cremosa. Añadir a continuación el huevo y la vainilla y mezclar bien.

En otro lado, mezclar la harina (siempre la tamizo) con la avena, levadura y sal. Juntar con la mezcla anterior y formar una masa. Finalmente, añadir el chocolate y las nueces.



Para formar las galletas, seguí la técnica de la receta original: coger una misma cantidad de masa (con mi súper cuchara rosa para helado ;D), hacer bolas y aplastarlas ligeramente. Si quedan suficientemente secas (como así fue con estas cantidades), el tamaño y grueso posterior al hornear será perfecto!!!!



Al horno, 180º precalentado, unos 8 - 11 minutos, según tamaño. En mi caso fueron 10 minutos...


Y cómo no, siempre aprovecho para unas galletas de jengibre. Esto es vida...



Un bico a todos!

Miedo escénico: galletas...

Bueno, bueno, bueno... He vuelto! O eso espero, al menos. Llevo tiempo intentándolo, recetas pendientes, pensamientos recurrentes y cosas pasando a mi alrededor, pero con la falta de tiempo he ido alimentando ese miedo escénico a todo aquello que has dejado de hacer durante un largo período...

Peeeero, aquí estoy. Después de una pedazo comilona y larga sobremesa del trabajo, una charla con un colega del trabajo en la que me puse pesada-filosófica (a ver, dos copillas en la sobremesa cayeron), he vuelto a casa pensando en un montón de cosas. La hora de camino me ha sentado (junto con el resto del día, reconozco) bien. BIEN. Y me ha dado por pensar...

De aquí la entrada; espero que me lo permitáis, y si no, promesa
seria que mañana publico una entrada: las mejores cookies del mundo (por el monstruo de las galletas)! Así que, para receta, wait for tomorrow y dejad de leer... Que hoy me apetece pensar!


Últimamente hay muchas cosas: trabajo, máster, familia, vender piso y comprar otro (a quién se le ocurre en plena crisis, y lo que conlleva: bancos, cocinas, baños, tiempo, más tiempo), alguna cosa que se me olvida (debería dormir más de 5 horas algún día) y un par más que me dejo en la recámara, dentro de mi cabeza. Agobio, la verdad, pero creo que dentro de todo lo estamos llevando bien. Aunque llevo 2-3 semanas que no me centro y me desquicio. Y el miedo a lo que pueda pasar, ahí sigiloso, esperando a que te despistes. Pero el inglés es estupendo, y me dedico a dejarme mensajes en el trabajo y en casa:

- Breath (y deja de mirar el calendario)
- P'alante y con lógica
- On the way...
- Take it as it comes (ésta es de hoy, me gusta!)

Funciona, de verdad! O al menos me lo creo...






Me queda poco para los 30, y soy una persona impaciente... Voy cogiendo confianza con cosillas, viéndome ya mayor y confiada para otras, pero hoy he vuelto a acordarme de toooodo lo que me queda por aprender y lo poco que sé. Y que bueno, me sigo encontrando a mí ahí: siempre dudando, pero queriendo tirar por un lado y luchando por conseguirlo. Impresionante, me estaba olvidando!!!! Y sí, a veces toca esperar y mirar alrededor...

El ruido que se genera con tanta cosa a veces no deja pensar con claridad. Me di cuenta de que estaba tendiendo a uno de mis fallos: encontrarme sola (me dirás: marido, familia, amigos geniales), todo por tanto agobio, y a buscar una libertad traducida en ir a mi ritmo yo sola (tontería suma, lo sé).

Así que ver, disfrutar, aprender... de todo y de todos. Y calma, mucha calma para hacer cosas y ver el bosque. Hace dos años no sabía qué hacer de mi vida: tesis acabada, salir de la universidad y ver el mundo... me fui a empresa (o centro tecnológico, vamos) y bueno! La crisis ahora pega: compañeros despedidos, otros desplazados del departamento y yo que sé que no me puedo preocupar. Menuda semaniña por allá, pena, rabia y qué se yo... y creo que hasta hoy no me acordé de la suerte que tengo, con mis cosas y la gente que me rodea. Abuff! Mi cabeciña...

Así que, recordándome en mis mejores tiempos, y aprovechando este blog: cabeza alta, sonrisa (la vida lo merece, la gente también), y Lucía, acuérdate de qué quieres hacer y hazlo bien...

Mientras? (me refiero a estas semanas). GALLETAS!!!! En el chollo me han dicho que cuando me enfado al día siguiente llevo galletas (y sí, si tengo tiempo, y no sólo por esto). Lo ves? Vale un mundo que alguien te conozca y te diga esto con cariño... Y que en casa Javier me deje hacer todas las hornadas que quiera, así sean las 12 de la noche y haya que levantarse a las 5.30 al día siguiente...

Nos mudaremos (a Porriño, gente, ese sitio curiosamente SÍ vale la pena), y no tendré 2 horas de coche al día. Se empezará una nueva vida, o eso espero, y lo que cueste se superará. Y que aunque alguna gente desaparecerá (como hasta ahora), la huella queda ahí, y es ley de vida. Pero tendré que coger ese 407 algún día para pensar, dar vueltas a la cabeza, y recordar que detrás de todo tengo un fin... y un montón de condiciones de contorno para conseguirlo y disfrutarlo.

Un beso!!!! Y perdonad por la ida de olla...

Lucía.

pd. Mañana, GALLETAS!

domingo, 5 de septiembre de 2010

Fruta casera: pudin y mermelada!

Hulas a todos!!!

Qué semana tan dura... Se avecinan vientos de cambio! La vuelta al trabajo, mi máster sigue ahí, calor (pero qué pasa este septiembre!!!), vagancia post-vacacional - que no síndrome - y para variar, poco tiempo!

Así que da gusto ver que todo está como siempre! Y que se acerca el otoño, como digo yo: en los blogs aparecen recetas de conservas, mermeladas, tartas de manzana... A lo que rauda y veloz me dispuse a aprovechar lo que tengo a mi alcance ;D. En casa de mis padres este año salieron peras (no muchas, pero sí aprovechables) y manzanas. Por lo que estos días toca apurar entre trabajo y fogones, y cocina de aprovechos! Las recetas son orientativas (según cantidades en casa), pero para generar ideas creo que van bien, verdad?

PUDIN DE PERAS A LA NARANJA

Ingredientes

Base
2 trozos hermosos de bizcocho de naranja (que me quedaron de la entrada anterior)
Leche, Cointreau
1 huevo
Un puñado de nueces troceadas
1 cucharada de azúcar moreno

Cubierta de compota
5-6 peras (de Calo a poder ser ;D)
Un chisco de zumo de limón
1 vaina de cardamomo
1 cucharada de azúcar moreno


Preparación

Empezar por la compota: se pelan y trocean las peras y se ponen en una olla. Se añade el azúcar, un casi nada de zumo de limón y las semillas de cardamomo. A fuego fuerte, se revuelve bien todo y cuando empieza a calentar bien, se baja a fuego medio. Se remueve de vez en cuando, y cuando la fruta comienza a estar blanda se pone a fuego suave. Así, unos 10 minutos.

Mientras, en un bol se pone la leche con un chorro de Cointreau. Se trocea el bizcocho y se remoja en la leche, que absorba bien el líquido unos 5 minutos. Se le añade el huevo batido previamente, el azúcar y las nueces.

Precalentar el horno a 180ºC. Preparar un molde - yo utilicé uno de cake - engrasándolo y hacer la base con la pasta del bizcocho. Encima se echa la compota (al gusto, yo añadí una buena capa), que previamente se puede pasar por la batidora para que quede uniforme.

Y así al horno unos 15 - 20 minutos! La compota queda espesa por encima, porque el líquido baja y se cocina con la base. Queda un pudin suave y aromático, todo un descubrimiento! Ahora quiero probarlo con manzana, pero eso tendrá que esperar...





MERMELADA DE MANZANA

Ingredientes
2,5 kg de manzana, ya pelada, limpia y troceada (a estas alturas son Golden, aún no hay reinetas)
850 g de azúcar blanco
Un trozo de piel de limón
1, 5 vaso de agua

Preparación

La primera parte realmente es limpiar y trocear las manzanas, que lleva un rato ;D. Se ponen a fuego fuerte, añadiendo el agua que sea necesaria (para las manzanas suele hacer falta, hay que ver un poco cuanto pide para que se vayan deshaciendo al cocinar). Cuando reblandecen, bajar a fuego medio, añadir el azúcar y la piel de limón, removiendo bien con una buena cuchara de madera.

Normalmente, las recetas de mermelada ponen la mitad de azúcar por cantidad de fruta; a mí me resulta en general muy dulce, pero ayuda a espesar. Las manzanas este año están dulces y además la manzana espesa muy bien, por la pectina que tienen, así que pude ajustar el azúcar a mi gusto.

Ir removiendo de vez en cuando, viendo que se deshace bien la manzana, y bajar un poco el fuego para que borbotee pero no demasiado. Hay que tener cuidado, porque cuando salpica la mermelada está a tal temperatura que quema!

Se deja cocinar unos 20 - 30 minutos. Yo a los 10 minutos quité la piel de limón, y trituré un poco las manzanas para igualar consistencia (con la batidora, y porque eran las 11.30 de la noche... qué sueño). Normalmente, la consistencia de la mermelada debe ser tal que al poner en un plato e inclinar, escurra poco y en bloque. Dejé que llegase a este punto y probando de sabor. Lo dicho: 1/2 hora de cocción.

El último paso, rellenar botes. Estuve esterilizándolos, en agua hirviendo. Se rellenan los tarros hasta el tope, de forma que al enfriar crean vacío (la tapa queda un poco hundida). Y a disfrutar!


Miento, miento: se me olvida una cosa! Ahí MacGregor, que preparó unas etiquetas estupendas... Y esto sí redondea una mermelada! (merchandising, es lo que tiene, je, je).



Pues seguiremos septiembre, volviendo, apurando, y viendo qué pasará de aquí a final de año...

"Vida gris, vida gris... Di que yo era un loco, di que estaba ciego, nunca digas que me quedo atrás..." (nuevo disco de CELTAS CORTOS!!!)

Sed buenos! Un beso!

lunes, 23 de agosto de 2010

Retomando: bizcocho de naranja.

Buenas!

Aún queda una semana de vacaciones... pero realmente es la semana en que hay que acabar detalles en casa, estudiar, recoger y toda suerte de actividades que hagan menos traumática la vuelta. No estoy esperando un síndrome post-vacacional, estoy segura de que no tendré tiempo!

Entre otras cosas, tampoco he hecho recetas complicadas: ensaladas, pasta con salsas, etc. Sin embargo, ayer preparé un bizcocho de naranja, de estos sencillos para un café. Cogí la receta del blog de María, que descubrí hace poco (un encanto de blog, visitadlo) y me animé! Así que vamos con cosas sencillas, gustosas y tradicionales para ir acabando agosto... Cómo se nota que aquí está lloviznando!

BIZCOCHO DE NARANJA

Ingredientes

500 g harina
375 g azúcar
1 sobre de levadura en polvo
7 huevos grandes
Ralladura de la cáscara de una naranja
200 ml zumo de naranja
150 ml aceite de girasol
Una pizca de sal

Preparación

Precalentar el horno a 200ºC. Separar las claras de las yemas y montar aquéllas a punto de nieve, añadiendo la pizca de sal para que se mantengan más firmes.
















Tamizar la harina en un bol junto con la levadura. Añadir el resto de ingredientes mezclando bien: el azúcar, la ralladura, los líquidos y las yemas separados. Si está muy seco se puede ir añadiendo cucharadas de las claras montadas para homogeneizar.

Preparar un molde para el horno: yo utilicé uno en forma de rosca que me legó mi suegra. En lugar de envolverlo con papel vegetal, lo embadurné con margarina y espolvoreé pan rallado; los bizcochos se sueltan estupendamente!


Añadir las claras a cucharadas con la masa, mezclando con una espátula para que se mantenga esponjoso.

Verter sobre el molde y al horno: unos 30 minutos en el mío (a 200ºC), quizás un poco más en otro.
Feliz vuelta y fin de vacaciones!!!

domingo, 15 de agosto de 2010

De comida por el mundo: Marrakech!

Buenas!!!!

Aquí estoy, aprovechando las VACACIONES (sí, con mayúsculas :D). Y, como se deduce del título, estamos en Marrakech! Nada, tres días así a lo rápido y decidido en el último momento: emocionante! y teniendo en cuenta que estamos en otro continente! El año que viene tocará Asia ;D.

Mientras, aprovecho que en el riad que estamos alojados hay wireless (qué haríamos hoy día sin internet) y quería saludar con una entrada pequeña en el blog. Para que lo sepáis, me estoy aplicando duramente a la comida. Aunque parezca mentira, porque hace un calor de carallo (sí, he dicho de carallo y eso que hoy llovió, de verdad), una tiene un hambre de muerte!

Además, pedazo desayuno el de hoy, y qué rico todo:

Que si frutas, unos pocos dátiles e higos, bollos, mermelada de higos y naranja, miel... abuff!

Y de comidas? Aprendiendo las delicatessen locales junto con algunas palabras de francés olvidado:



harira (una sopa con garbanzos, pollo y - suspiro - cilantro)










tajín (un guiso tradicional; éste con pollo, cebolla, limón y olivas)











brochetas de ternera











cous-cous con verduras, pollo y cordero


dulces marroquíes (miel, almendras)

y té, mucho té. Pensé que no me iba a entusiasmar, porque es bastante azucarado (nunca tomo café o té con azúcar) y a la menta (no soporto la menta), pero estoy enganchadísima! Refresca, curiosamente, y sienta de un bien... entre las comidas y por el medio del día, debemos llevar ya un par de litros, y sólo llevamos aquí un día!

Así que seguiré investigando. Un bico rápido!

domingo, 1 de agosto de 2010

Pollo korma (y sí, es agosto)

Hulas!

Una semana para las vacaciones... por fin! Y eso que aprovecharé para estudiar, limpieza en casa, visitar gente... esto suena a propósitos de año nuevo. Espero al menos cumplir uno: dormir! Y ya será suficiente ;D.

Curiosamente en esta época me muevo entre ganas de hacer un montón de cosas emocionantes (vamos, ganas de aventuras y cosas nuevas) y por otro lado búsqueda de reconocimiento, de aprecio y de importancia en lo que haces (lo que se entiende por necesidad de trascendencia del ser humano). A lo que al darme cuenta de estas cosas que se cuelan en la cabeza y te hacen perder el tiempo, pienso que añoro los veranos en que mi mayor preocupación en dos meses era cómo cuadraban las fiestas y leer u otras actividades; o que realmente necesito vacaciones y descansar esta cabeciña que tengo. Le voy a dar la razón a mi marido (sin que sirva de precedente) y que algo, algo de estrés sí debo tener. Que lo he notado porque tengo demasiados moratones en los brazos de tropezar con las puertas y ya ni me acuerdo...

Y tonterías aparte, cómo se curan estos detalles? No, la tarta de chocolate tengo que esperar a repetirla (nos la hemos zampado a base de bien), así que me toca comida salada! A mí los males se me quitan con comida. Es más, me preocupo cuando después de comer estoy cansada o cabreada! Con lo que vuelvo al blog, al remanso y mundillo que se mueve a su alrededor...

(bueno, y no todo es trabajar: ayer vimos el concierto de Jean Michel Jarre en Santiago de Compostela, en el Obradoiro: todo un espectáculo!).

Así que la receta de hoy tiene un toque oriental, hindú: KORMA, según una receta que me habían pasado de un libro de cocina hindú. El korma no es realmente un plato, se trata más bien de una técnica empleada en la cocina india y parece ser que significa estofado. Por tanto, hay muchas clases de korma, ligeros, cremosos, picantes... Esta receta es de Delhi, y yo diría que está entre suave y cremosa. La receta es para cuatro personas, según pongo los ingredientes, pero la preparé para dos, así que en paréntesis mis cantidades:

POLLO KORMA

Ingredientes

25 g almendras blancas (13 g)
2 dientes de ajo (1 diente)
1 raíz de jengibre de 2.5 cm picada (2 buenas cucharadas de jengibre picado; suelo tener en el congelador)
2 cucharadas de aceite vegetal (1 - 2 según necesario)
675 g pechuga de pollo en trozos (1 buena pechuga en trozos)
3 vainas de cardamomo (2 vainas)
1 cebolla picada fina (1/2 cebolla)
2 cucharadas de comino en polvo o 1 comino + 1 cilantro (1/2 de ambos)
Sal
150 ml yogur natural (3/4 de un yogur normal)
175 ml nata de cocinar (sobre 90 ml)


- Guarnición: arroz basmati, cantidad al gusto (se prepara como indica el envase).

- Nota: para decorar, almendra fileteada tostada y hojas de cilantro. No tenía en casa, así que mi korma fue en blanco



Preparación

Se pican las almendras, el ajo y el jengibre en una picadora con 2 cucharadas de agua (1 en mi caso).

Calentar el aceite en un wok o una sartén grande, y cocinar el pollo durante unos 10 minutos. Reservar, y en el aceite que queda, añadir el cardamomo (las semillas) y freír unos 2 minutos. Añadir la cebolla y dejar hacer otros 5 minutos a fuego medio, que no se queme.

A continuación, remover la pasta de almendra, ajo y jengibre con la cebolla y el cardamomo en la sartén. Añadir el comino y sazonar.


En la receta pone que se puede sustituir parte del comino por cilantro, cosa que yo hice directamente!

Me encanta el cilantro, y podía estrenar nuestro nuevo mortero!!!! De madera de olivo, qué gusto como huele...





A continuación, dejar cocinar unos 5 minutos más, removiendo constantemente.

Batir el yogur y añadirlo a la sartén cucharada a cucharada, removiendo a fuego lento. Dejar cocinar hasta que se absorba totalmente en la mezcla, que quede espesa.



Añadir el pollo, cubrir la sartén y dejar que se cocine a fuego lento durante 5-6 minutos, o hasta que el pollo esté tierno.


Finalmente, añadir la nata, mezclar bien y dejar unos 5 minutos más en la sartén.






Y de aquí a la mesa! Lo dicho, se puede guarnecer con almendra tostada y cilantro. Para acompañar, cómo no, arroz basmati en blanco...

Todo un gustazo de sabores (y excusa perfecta para el jengibre y cardamomo) un domingo, el primero de agosto...

Ya veo las vacaciones cerca, las veo!