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domingo, 7 de noviembre de 2010

Castañas: HEMC#48

hemc #48 - castañas

Buenas!!!!

Que hace que no participo en Hecho en mi cocina! (lo echaba de menos, la verdad). Este mes, hosted by Sara, la temática es ideal: CASTAÑAS. Sobre todo para mí, que no he tenido tiempo de hacerlas en almíbar ni casi de otra forma, hubo pocas por casa!

Pero el otro día sí compré unas cuantas, y aprovecharé para recetas... Hoy, y mi contribución al HEMC#48:

CREMA DE CALABAZA Y CASTAÑAS

Ingredientes

Para cocer las castañas
2 buenos puñados de castañas
Agua con sal
Un par de ramas de hinojo (fiuncho en mi tierra)

Para la crema
Las castañas cocidas y peladas
Puré de calabaza: unos 500 - 600 g
1 litro (aprox) de caldo de verduras
1 patata cocida (aprovechada del caldo)
Un chorro escaso de aceite
Sal y pimienta al gusto

Preparación

En primer lugar, cocer las castañas: en una olla con suficiente agua, poner a hervir añadiendo sal, las ramas de hinojo y finalmente, cuando borbotee el agua, las castañas. Tiempo? Entre 30 y 45 minutos; a partir de la media hora yo suelo ir pinchándolas hasta que veo que están consistentes pero se pinchan bien. Escurrir y reservar. Según enfríen, ir pelándolas.

Mientras, preparar un caldo de verduras. Yo aproveché lo que tenía por casa: una rama de apio, un puerro, un trozo de cebolla, un ajo, una zanahoria, un trozo de pimiento y una patata. En la olla a presión, con más de un litro de agua, sal y un chisco de aceite, unos 6 minutos. Reservar.


Por separado también, preparar el puré de calabaza. También en la olla a presión, puse la calabaza troceada y pelada con agua, unos 5-6 minutos según empieza a silbar. No le añadí nada, porque compré bastante calabaza y aprovecho el puré para congelar para hacer alguna tarta más adelante. Una vez cocida, escurrir el agua dejando una poca, para pasar por la batidora.

Unir los ingredientes: en una olla, poner unos 500-600 g del puré con el caldo de verduras. Yo lo añadí todo, pero en esto como en todo: al gusto! Para espesarlo, añadí la patata de la preparación del caldo. Por último, echar un buen puñado de castañas, dejando unas pocas troceadas aparte. Triturar todo con la batidora, añadir un chorrito de aceite, una pizca de sal y pimienta, y dejar que hierva, removiendo. Al borbotear, probé la crema para ajustar salazón. Bajar el fuego, un par de minutos para unir de todo sabores, y apagar.

Al servir, añadir por encima trocitos de castaña. Seguramente, se hundirán en la crema, pero como tropezones son geniales!


Queda una crema espesa, con una mezcla de sabores interesante, la verdad (el toque del hinojo se nota), y de color naranja amarronado, ya que pierde el brillo de la calabaza. Las cantidades son orientativas; me encantan este tipo de cremas de verduras, variadas o únicas en cuanto a ingredientes, pero reconozco que o sigo una receta al pie de la letra, o voy variando según lo que tenga en casa...

Bueno, una contribución modesta al HEMC#48, pero estupenda para reencontrarnos!!!



De mi falta de tiempo últimamente:
Miró su reflejo en el espejo: "Siento llegar tarde. Me entretuve por el camino".
El caso será llegar...

Un beso a todos!

martes, 23 de marzo de 2010

HEMC 42: galletas al té de jazmín!

Hulas de nuevo!!! (buff estoy que me salgo con lo de publicar este mes).
Naaaada, que tengo excusa: HEMC 42: postres con té!

hemc 42 - postres con té

La anfitriona de este mes es La Mambalina, que tuvo una idea de lo más original, postres con té! Me encantan los tés, sobre todo negros y aromatizados con frutas y demás... En casa tenemos un montón y de vez en cuando vamos variando... Sin minusvalorar JAMÁS el café, que es la infusión por excelencia en casa (la Estrella Galicia no se considera infusión, verdad?).

Pues este mes, como los anteriores, pensé que no llegaba y tampoco se me ocurría nada muy original. Pero el otro día mi hermana me dejó un libro de recetas de galletas... craso error eso de traerlo para casa: ojeando y ojeando tuve que reprimir el impulso de perder - o no invertir adecuadamente - mi tiempo, hasta que encontré MI PARTICIPACIÓN EN EL HEMC42! (soy débil):

GALLETAS AL TÉ DE JAZMÍN

Ingredientes (para 30 galletas: un montón)

225 g mantequilla blanda
140 g azúcar molido
1 yema de huevo ligeramente batida
1 cucharadita de zumo de limón
280 g harina
2 cucharadas de hojas de té de jazmín
Pizca de sal

Para decorar:
1 cucharada de zumo de limón
200 g azúcar glas
Colorante alimentario
Adornos: yo puse bolitas plateadas de azúcar pero se pueden utilizar flores o decoraciones de azúcar.

Preparación

Mezclar la mantequilla y el azúcar en un bol con una cuchara de madera. Yo normalmente meto unos segundiños la mantequilla en el microondas para que esté un poco blanda, sin derretir, y que sea más manejable.
Incorporar la yema, el zumo y batir bien. Por último, ir tamizando la harina por encima junto con la pizca de sal, e incorporar bien.

A continuación, se añaden las hojas de té de jazmín. En casa lo que tengo son perlas de jazmín: hojas de té verde amasadas y enrolladas con flores de jazmín. Tienen un aroma riquísimo y dan una infusión suave y aromática.

Para incorporarlas a la masa, las piqué previamente en un molinillo, y después mezclé bien la masa. La cocina ya empieza a coger un olor interesante! A continuación, se separa la masa en dos partes, se envuelve en film de cocina y se meten en la nevera, de media a una hora.

Precalentar el horno a 190º y preparar las bandejas, con papel antiadherente o utilizar bandejas de silicona! (como las mías que son geniales, je,je).

Preparar las galletas: sobre un papel vegetal y enharinado, ir extendiendo la masa, sin que quede muy gruesa, y cortar con cortapastas. En este paso suelo ir añadiendo harina según la necesite la masa para que no se pegue ni al papel ni al rodillo. Yo escogí forma de monigotes y pájaros (por eso de la primavera), pero en la receta original lo hacían con flores (que aún no tengo pero me haré con ellos).

A hornear, unos 10 minutos, o hasta que queden tostadas. Suelo quitarlas con los bordes ya tostados, pero eso al gusto!

Poner las galletas a enfriar en una rejilla e ir preparando el glaseado. Juntar la cucharada de zumo de limón con una de agua e ir añadiendo el azúcar hasta que quede como una crema espesa. Si queda muy seca, se añade más agua. Después, dividir en boles y echar colorante alimentario al gusto: yo las hice rosas, verdes y naranjas (1 gota de colorante rojo + 2 de amarillo). Tengo que comprar azul, que va a quedar espectacular!

Ir cubriendo las galletas con el glaseado, y cuando vaya solidificando un poco, añadir la decoración de azúcar; en mi caso, perlas plateadas! De perlas iban estas galletas...



El resultado es muy curioso: quedan dulzonas con el glaseado (todavía dudo si lo quitaría o no), muy fragantes y viciosas (no sabes por qué pero ya estás cogiendo la segunda galleta...). Choca el sabor, porque no es el típico de galleta que te esperas y deja regusto al jazmín con un toque fresco! Completamente originales, de verdad!

Un beso y feliz HEMC!

sábado, 21 de noviembre de 2009

Vieiras: HEMC#38

Hulas!

Fin de semana ventoso de noviembre... qué gusto empezar a sentir el frío! En enero, cuando en el búnker se esté formando escarcha en mis ojos (qué imagen más soviética, no?), me quejaré amargamente, pero por ahora disfruto de abrigarme!


hemc #38 - comida de mi pueblo

Este mes el tema del HEMC#38 es "Cocina de mi pueblo", con anfitriona La Ventolera. No se me ocurría nada en principio (el pulpo ya lo dejé en San Martiño), hasta que pensé que era una excusa estupenda para hacer por primera vez vieiras (eso y que mis suegros venían a comer, lo cual los ponía como conejillos de indias, pero son la mar de agradecidos. Y esto no tiene nada que ver con el caso de vieiras tóxicas que sucedió hace un tiempo, que conste). El marisco es uno de los platos típicos - y más turísticos - de mi pueblo: Galicia! Y eso que no soy de costa, pero el lacón con grelos lo dejo para carnavales.

Así que cómo no, cogí la receta de mi casa. Las vieiras (pecten jacobeus) son unos bivalvos grandotes todos bonitos, además del símbolo de los peregrinos a Santiago de Compostela. Y cómo no, un excelso manjar! En mi casa se suelen hacer en cualquier época, pero especialmente en Navidad - junto con otros mariscos - que es cuando devoro y devoro cantidad de estos moluscos. Nota técnica: viven en aguas profundas hasta 100 m, sobre bancos de arena limpia y firme cerca de la costa.


Las vieiras pueden comprarse frescas o congeladas, o congelarlas una vez compradas frescas, después de haberlas dejado reposar un par de horas en agua con sal.


La receta típica aquí es, si no me equivoco, "a la gallega". Y si no, como todo: "a la manera de mi casa! ;D

VIEIRAS AL HORNO

Ingredientes (5 comensales)

10 vieiras grandotas
4 cebollas también grandotas
Tomate triturado (un bote debería ser suficiente, por ejemplo)
Sal, aceite
Un chorro de vino blanco
Pan rallado

Preparación

En primer lugar, si las vieiras estaban congeladas, descongelarlas :D. Y... proceder a limpiarlas:
hay que quitar prácticamente todo lo oscuro, dejando la parte de carne blanca y el trozo naranja.

No son difíciles de limpiar, pero hay que hacerlo con cuidado para no destrozar la parte de carne y que quede entera:

Después, se limpia bien la concha cóncava, que es en la que se van a rellenar.

El siguiente paso es preparar el sofrito. Para ello, se pica muy, muy fina la cebolla (yo lo hice con el picador de la batidora) y se pone a calentar una sartén amplia con un buen chorro de aceite. Echar la cebolla y ponerla a pochar lenta, leeeeeentamente. Yo debí dejarla unos 3/4 hora; las vieiras hay que empezarlas con tiempo sin problemas, porque al final la última parte es al horno y sí es más controlable. Aquí se puede añadir un chorro de vino blanco, opcional.

Precalentar el horno a unos 180ºC, según el horno (el mío calienta bastante).

Una vez que esté bien pochada la cebolla, se le añade el tomate triturado, integrándolo bien. Dejar que se haga un poco, sobre unos 5 - 10 minutillos.

Ahora, procedemos al montaje de las vieiras. Distribuir la carne en cada una de las conchas, añadiendo unas areniscas de sal:

(qué bonitas estaban, verdad?). Y sobre cada concha, repartir el sofrito, cantidad al gusto o según lo que vaya quedando:

Por último, añadir pan rallado por encima. Y al horno! Unos 20-25 minutos, que se vea que ha borboteado y el sofrito comienza a tostarse un poco en los bordes. Si el pan rallado no queda bien tostado, poner el horno en el grill para que gratine unos minutos.

Y éste es el resultado... Ricas, ricas! Así que ahí van mis primeras vieiras y mi contribución al HEMC#38!

Un beso!

jueves, 23 de julio de 2009

HEMC#35: Mermelada de ciruela


Hola!

De esta vez me he animado, y presento una receta para participar en el HEMC#35: Conservas Caseras!

Y para demostrar lo casera que es, apunto: la he hecho con mi suegra, de las ciruelas que nos dio mi madre, de la huerta. Así, que como se suele decir, todo "made in feito na casa".

Ingredientes:

1 kg ciruelas (pesadas una vez sin piel ni huesos)
300 g azúcar
Un trozo de piel de limón

Pongo las proporciones utilizadas; normalmente cogemos la fruta a barullo y se pesa después.

Preparación
Se lava la fruta, revisando si tiene alguna zona mala que haya que quitar. Se pone así, sin pelar ni quitar hueso, a una olla a fuego fuerte, con la piel de limón (se puede añadir una rama de canela si se quiere). Como las ciruelas son muy jugosas, no hace falta añadir agua.

Se va removiendo mientras se calienta, de forma que la fruta empieza a soltar agua. Mínimo unos 10 minutos hasta que se va despegando la carne del hueso. De todas formas, ir ayudando con una cuchara de madera:

Cuando los huesos quedan bastante limpios, se va pasando la fruta por un chino, para eliminar las pieles y huesos. Es entonces, con la pulpa limpia (quitada la piel de limón y la canela) cuando se pesa para añadir el azúcar.
Las recetas originales, según Herminia, ponían 500 g de azúcar por kilogramo de fruta. No nos gusta la mermelada empalagosa, así que pusimos 250 g/1 kg (lo cual siempre depende de lo dulce que esté la fruta), y después se ajustó (unos 100 g más). Lo dicho, 300 g/1 kg finalmente.
Se deja cocer la pulpa y el azúcar a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Aquí es donde está el punto para las mermeladas: dejar cocer hasta que al poner un poco en un plato, esté espesa. Tiene que enfriar un poco en el plato, y comprobar que tiene el punto dejando que resbale.
A partir de aquí, se rellenan botes de cristal en caliente, hasta arriba de todo. Se cierra, y al enfriar baja el nivel de la mermelada en el tarro y produce el vacío para que se conserven.



Este año la mermelada de ciruela está riquísima, al igual que las ciruelas!!! La anterior es del 2007, y resultó más oscura. Porque el rojo que se ve en las fotos es natural: impresionante!
Ahora, toca disfrutar con tostadas, tartas, etc. Y repartir con la familia!