He estado un mes desaparecida, qué desastre... Ni siquiera me ha dado tiempo a seguir otros blogs (a ver si me voy actualizando). Nada grave, sólo dosis ingentes de trabajo y cansancio! Y lo peor de este último, que bajas el ritmo y siempre, siempre quedan cosas por hacer...
Además, al andar a carreras una no siente inspiración para nada entretenido, y se dedica a hacer apaños con lo que hay por casa o lo que metió en la cesta de la compra de cualquier forma. Y de aquí el título de la entrada: este domingo mi cabeza curiosamente se relajó un poco, y junto al solecito que entraba por la ventana, el comentario de Esperanza de que no se me veía por el mundo blogueril (gracias! no sabes lo bien que me sentó) y el hambre, me animé a algo más para hacer una entrada (que tuvo que esperar a hoy).
El punto fuerte, el postre. Pero me permitís poner una foto de la ensalada de entrante? Sencilla y rica...
Y vamos al postre... Había que acabar un mango, que salió un chisco duro y falto de sabor, y aprovechar otras cosiñas por ahí. NUNCA se debe tirar comida en casa. Por tanto, macedonia!
MACEDONIA TEMPLADA CON MANGO AL CARDAMOMO
Ingredientes
1 mango de aprovecho
1 pera pequeña
4 nísperos pequeños
2 rodajas de piña en almíbar (juro que tenía todo esto por acabar)
1 lima
2 cucharadas buenas de azúcar moreno
Un chorro de Cointreau
1 vaina de cardamomo
Canela y gotas de chocolate blanco para decorar
(Lo reconozco: parece que aprovecho cualquier fruta para echar el cardamomo, pero le queda estupendo!)
Preparación
En primer lugar, trocear el mango y poner en una olla pequeña, con el azúcar, zumo de 1/2 lima y un chorro de Cointreau. Remover a fuego fuerte, y cuando hierva, bajarlo para que cueza suavemente (unos 10 minutos en total, que los trozos queden blandos).
Por otro lado, trocear el resto de la fruta y rociar con el zumo de la otra mitad de la lima. Abrir la vaina de cardamomo y echar las semillas.
Cuando el mango esté blando, añadir el resto de la fruta a la olla. Remover y dejar un par de minutos, para que todo coja sabor.
Retirar y emplatar. Para decorar, eché un poco de canela en polvo (muy poca) y gotas de chocolate blanco. La verdad es que el sabor iba muy bien en conjunto, con el cardamomo de fondo.
Y más espectacular si cabe, con helado de vainilla:
Sin duda, un postre espectacular de aprovechos, después de una comida de aprovechos (ensalada con revoltijo de huevo, jamón asado, patatas y chorizo). Rápido (como tiene que ser todo últimamente) pero delicioso... y con ganas de volver a publicar recetas!
Un beso y saludos a todos!!!!!!!!!!!!!!!
